La temporada 2011-2012 fue un año que quedará grabado en la memoria de todos los aficionados del Club Deportivo Mirandés. Después de varias temporadas en la sombra de la Segunda División B, el equipo dirigido por Carlos Pouso logró un ascenso que parecía soñado. Con un juego sólido y una plantilla comprometida, Los Rojillos se lanzaron a la conquista de la Segunda División, logrando el título de su grupo y asegurando su lugar en la promoción.
El camino hacia la gloria no estuvo exento de obstáculos. En la primera eliminatoria, el Mirandés se enfrentó al Real Madrid Castilla, un equipo que contaba con una rica historia y una cantera talentosa. Sin embargo, Los Rojillos demostraron su fortaleza y, gracias a un juego colectivo impresionante, lograron eliminar a su rival en una emocionante eliminatoria que culminó con un 4-2 en el global.
El siguiente desafío llegó en la forma del UD Almería, un club con una trayectoria sólida en la categoría. En este encuentro decisivo, el Estadio Municipal de Anduva fue testigo de una marea de aficionados que empujaban a su equipo hacia la victoria. Con un gol clave de su delantero estrella, el Mirandés selló su ascenso a la Segunda División, desatando una celebración épica entre los hinchas que llenaron las calles de Miranda de Ebro.
El impacto de este ascenso fue más allá de lo deportivo. Para la ciudad, fue un símbolo de esperanza y unidad, un recordatorio de que con esfuerzo y dedicación, los sueños pueden hacerse realidad. La afición, conocida por su lealtad inquebrantable, se sintió más unida que nunca. El sentimiento de orgullo por el equipo, que había luchado durante años para recuperar su lugar en el fútbol profesional, se convirtió en el motor de una renovada pasión por el club.
Años después, la hazaña de 2012 sigue siendo un referente para los nuevos jugadores y entrenadores del CD Mirandés. Se ha consolidado como un ejemplo de cómo el trabajo en equipo y la determinación pueden llevar a un club a alcanzar grandes alturas. Los Rojillos, con su historia rica y vibrante, continúan inspirando a generaciones de aficionados que sueñan con repetir aquella gesta memorable.
Mirandes Hub