El mercado de fichajes veraniego de la temporada 26-27 en LaLiga Hypermotion ha arrancado con una actividad frenética en los despachos de todo el país, y el Real Sporting de Gijón se está erigiendo como uno de los grandes animadores de este periodo estival. En una categoría de plata caracterizada por la igualdad milimétrica, el desgaste físico y una maratón extenuante de 42 jornadas ligueras, confeccionar una retaguardada robusta y con proyección ofensiva es la obsesión principal de las direcciones deportivas. Tras haber analizado exhaustivamente los puntos fuertes y las carencias del bloque táctico rojiblanco, la consigna transmitida desde el Grupo Orlegi es clara y contundente: resulta indispensable doblar posiciones en los laterales con efectivos de plenas garantías profesionales. Bajo esta premisa de máxima ambición institucional, la secretaría técnica del Sporting mantiene abiertos múltiples frentes de negociación en el más absoluto de los secretos. Las oficinas de Mareo echan humo y, lejos de conformarse con las opciones que ya han salido a la palestra mediática en las últimas jornadas, los ojeadores rojiblancos continúan sopesando alternativas idóneas para apuntalar el flanco izquierdo de la defensa. En las últimas horas, el abanico de posibilidades se ha abierto de manera drástica con la irrupción de dos opciones sumamente atractivas y estratégicas que se han puesto a tiro de la entidad asturiana, dibujando un casting de máximos quilates que promete resolverse muy pronto. Si bien las informaciones de los últimos días apuntaban con insistencia a que el club gijonés tenía su mirada fija en el sur peninsular para pescar en el mercado de agentes libres, la realidad de los despachos es mucho más dinámica y ramificada. La primera de estas nuevas y sugerentes alternativas “ocultas” que ha irrumpido con fuerza en el radar sportinguista tiene como gran protagonista a Fer Medrano. El actual futbolista del CD Mirandés habría sido ofrecido formalmente en las oficinas de Mareo a través de su agencia de representación, sabedores del tremendo escaparate y de la envergadura del proyecto deportivo que se está cimentando este verano en tierras asturianas. A sus 25 años, Fer Medrano representa a la perfección ese perfil de lateral moderno, de corte asociativo y con un despliegue físico encomiable que tanto agrada a la dirección deportiva del Real Sporting de Gijón. Criado y pulido tácticamente en la prestigiosa Academia del Atlético de Madrid, el carrilero madrileño atesora ese gen competitivo, ese rigor posicional y esa intensidad defensiva tan característicos de la escuela colchonera. Su desembarco en El Molinón dotaría al flanco zurdo de una dosis extra de juventud, agresividad en el corte y un notable criterio para sumarse al ataque y dar profundidad a las transiciones ofensivas del equipo. Por si el ofrecimiento del zaguero del conjunto jabato no fuera suficiente para agitar los despachos asturianos, una segunda vía de enorme prestigio se ha puesto a tiro de la secretaría técnica en las últimas horas. Se trata de Diego Pampín, el talentoso y experimentado carrilero izquierdo que defiende los intereses del Levante UD. El defensor gallego se ha consolidado por méritos propios como uno de los mejores activos de la categoría de plata en su posición, ofreciendo un rendimiento inmediato sobresaliente y una regularidad envidiable a lo largo de